Your energy counts on you

El pasado jueves 9 de mayo, Pieter P. Tans, director del programa de control de las emisiones del National Oceanic and Atmospheric Administration, realizaba unas declaraciones públicas que han tenido una gran repercusión a nivel mundial: los dispositivos de Hawai, que llevan medio siglo tomando muestras del aire limpio y fresco que circula en el océano Pacífico a miles de kilómetros de la costa y las grandes ciudades, indican que hemos superado una media diaria de 400 partes por millón (ppm) de CO2 en la atmósfera. No es necesario insistir en la relevancia histórica y simbólica de esta afirmación, ni en la importancia de los cambios en el clima y en el nivel del mar que este aumento del nivel de dióxido de carbono augura.

A la preocupación por los impactos que se producen durante el ciclo de vida de las actividades humanas se suma la preocupación por la escasez de los recursos que necesitamos para hacerlas posibles, a día de hoy concentrada en algunos recursos que resultan imprescindibles para nuestra supervivencia: el agua dulce y los combustibles fósiles.

En este contexto, hay un sector claramente paradigmático: el sector de la construcción, que moviliza el 10% de la economía mundial, representa más de la tercera parte del consumo mundial de recursos, en torno al 30-40% del consumo energético y emisiones de gases de efecto invernadero, 30-40% de la generación de residuos y el 12% de todo el gasto en agua dulce del planeta.

La importancia del trabajo a desarrollar en el ámbito de la edificación es decisiva, no sólo por estos motivos: la vivienda no sólo es importante en términos físicos, sino también en los emocionales, como factores esenciales para la satisfacción de las necesidades humanas. La arquitectura representa, por una parte, patrimonio cultural y, por otra parte, significativa adaptación al entorno natural con fuerte influencia/contribución a la sostenibilidad ambiental. Responde también a uno de los derechos básicos del hombre: el de una vivienda digna.

¿Y dónde se generan los impactos, en qué se consumen los recursos?

En geografías climáticas como la nuestra, mayoritariamente en la fase de vida útil de la vivienda, es decir, durante su “uso”.

¿Para qué?

Fundamentalmente para cubrir las necesidades de acondicionamiento térmico, es decir, en calefacción y refrigeración.

Parece entonces prioritario centrar ahí los esfuerzos, analizar el uso de nuestras viviendas y plantear estrategias capaces de mejorar nuestra sensación térmica consumiendo menos energía. Hay también una razón de peso, que trasciende a lo ambiental: en régimen de escasez, optimizar el acondicionamiento de nuestras casas nos permite hacer frente a lo que han dado en llamar “pobreza energética”. Si no podemos pagar el recibo a final de mes, es evidente que tendremos que apagar la calefacción. Y esto no entra dentro de lo que soñamos con esa idea de “vivir mejor con menos”.

En diciembre del año pasado empezamos a darle vueltas a cómo podríamos hacerlo. En febrero ya teníamos más o menos una idea clara del “cómo”, así que empezamos a pensar “con quien” y a darle la lata a algunos amigos. AndrewVande Moere confió en la propuesta desde el principio y puso el grupo RxD (Research x Design) de la Universidad de Lovaina (Bélgica) a disposición. Patxi (Tecnalia) apostó fuerte e involucró al VTT (Finlandia) y al laboratorio de BuiltEnviroment Lab de la Universidad de Dublín (Irlanda). Bart (FLUKSO) se incorporó al proyecto aportando su experiencia en comunidades “open source” de monitorización de consumos energéticos. El espectro se completó con FOCUS, una ONG eslovena y SWEA, una agencia de energía de UK, que actualmente están implementando el proyecto ACHIEVE, con el que compartimos objetivos, y  han empezado ya con una campaña de visitas puerta a puerta para explicar las facturas de consumo.

Así las cosas, el miércoles pasado presentamos la propuesta “Your energy counts on you – YOURECO” al programa Intelligent Energy Europe de la Comisión Europea.

Tendremos que esperar hasta noviembre para saber si ha salido adelante, confiando en que así sea.

Y si no es así, buscaremos otra forma de hacerlo.

Fuente de cabecera: http://www.graphics99.com
Share
Esta entrada fue publicada en Novedades. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>