Una vista al cielo

    El verano es el mejor momento para disfrutar de un fenómeno atmosférico que nos hace sacar un sonrisa cuando nos pilla por sorpresa: las “estrellas fugaces”.  Aunque cualquier noche del año con un poco de suerte se puede ver una de forma aislada, existen unos días más favorables para aumentar nuestras posibilidades. En verano se producen algunas de las famosas “lluvias de estrellas“, que con mayor o menor intensidad coinciden todos los años alrededor de las mismas fechas. Hay muchas más, pero estas son las más activas:

NOMBRE CONSTELACIÓN FECHAS
Cuadrántidas Böotes 3-4 Enero
Líridas Lyra 21-22 Enero
Eta Acuáridas Aquarius 4-5 Mayo
Delta Acuáridas Aquarius 28-29 Julio
Perseidas Perseus 11-13 Agosto
Oriónidas Orion 21-22 Octubre
Táuridas Taurus 3-4 Noviembre
Leónidas Leo 17-18 Noviembre
Gemínidas Gemini 13-14 Diciembre

Aunque su nombre nos dé una pista confusa, las estrellas fugaces no son verdaderas estrellas caídas del cielo, sino que son fragmentos de roca y partículas de polvo que fueron soltando por descongelación ciertos cometas en sus órbitas tras un acercamiento al Sol, y que la Tierra atrae al pasar cerca de sus trayectorias. El calor de fricción de la atmósfera terrestre combinado con las velocidades de entrada tan elevadas que adquieren los trozos de cometa (desde 11 km/seg hasta 72 km/seg aproximadamente), hacen que éstos al entrar en contacto con las capas intermedias atmosféricas se incendien en el aire desapareciendo al cabo de pocos segundos. Y aquí es cuando nosotros podemos captar el fenómeno: una pequeña chispa de luz que nos hace pensar por un instante en todo lo que no llega a alcanzar nuestra vista allá arriba.

Así, podemos hacer una distinción de los distintos objetos que podemos observar. Existen partículas grandes que a su entrada en la atmósfera producen una explosión con mucho ruido (imperceptible a nuestros oídos debido a la distancia) y una gran luz intensa; a éstas las llamaremos bólidos. Las que consiguen llegar al suelo en forma sólida se denominan meteoritos o uranolitos, nombre que curiosamente fue acuñado a mediados del siglo XIX porque por esa época se los confundía con piedras provenientes de volcanes. Y finalmente nos quedan las partículas de pequeño tamaño que se desintegran al entrar en la atmósfera provocando un llamativo haz de luz; a éstas las denominadas meteoros o estrellas fugaces.

Para poder observar estas lluvias de estrellas se recomienda en primer lugar informarse del parte meteorológico, ya que en una noche nublada va a ser prácticamente imposible ver algo. Lo siguiente sería localizar un lugar elevado y alejado de las zonas urbanas, evitando la contaminación lumínica que nos impedirá ver la mayoría de los destellos. Unos prismáticos pueden ser un buen acompañante, ya que los meteoros se ven caer debido a un efecto de perspectiva desde un mismo punto llamado radiante, y son fácilmente localizables. Para los más clásicos un planisferio, una brújula y una pequeña linterna pueden dar buena información complementaria con la que entretenerse mirando al cielo. Aunque si lo que queremos es llevarnos a casa un recuerdo, con una buena cámara de fotos podemos hacer auténticas obras de arte, aumentando el tiempo de exposición y abriendo el diafragma lo suficiente mientras enfocamos hacia ese punto radiante.

 En el Norte de España los meses de Julio y Agosto son los más recomendables para disfrutar de una salida nocturna y descubrir este fenómeno natural, ya que es cuando más nos respetan las condiciones meteorológicas. En estos meses las lluvias más intensas que se forman son las “Delta Acuáridas” (con máximo el 28-29 de Julio) y sobre todo las “Perseidas” (cuyo máximo es el 11-12 Agosto), aunque realmente estarán presentes durante varias semanas en torno a sus días de máximo esplendor. Las Perseidas es una de las lluvias más prolíficas del año, llegando a verse hasta unos 100 meteoros a la hora, y con un amplio periodo de actividad desde el 17 de Julio hasta el 24 de Agosto. Su nombre proviene de la constelación desde donde parecen caer los meteoros, Perseo, aunque también se conoce como “Lágrimas de San Lorenzo“. Este nombre hace referencia al santoral católico, que asoció esta caída de estrellas a las lágrimas vertidas por este santo cuando fue quemado en la hoguera por orden del emperador romano Valeriano en el siglo III d.C. y que coincide con el 10 de Agosto.

Este año, sin embargo, las Perseidas serán eclipsadas por una Superluna, un 14% más grande y un 30% más brillante de lo normal en la noche del 10 de Agosto. Será difícil observar los meteoros menos luminosos con la claridad que emite, y por eso habrá que intentar evitar las horas del zenit de la Luna alrededor de las 12 de la noche, en las que el cielo estará más invadido por su influencia al estar en su posición más elevada. No obstante, ambos espectáculos celeste son una buena excusa para disfrutar de la noche al aire libre. 

8416024368_da7b357e12_b

Imagen: Shooting star? Autor: jvieras flickr

Share
Esta entrada fue publicada en Divulgación científica, Novedades. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>