Ha nacido una isla: Historia de la cartografía (Primera parte)

Es posible que en los últimos días hayáis leído algo sobre la aparición de una isla en Pakistán, como consecuencia de un terremoto. Esto en sí no es un fenómeno muy novedoso, aunque sí que lo ha sido su manera de aparecer, y es que  lo ha hecho como consecuencia de ¡un terremoto!, y no debido a una erupción, como estamos acostumbrados a ver en tiempos históricos.


YouTube Direct

Pero vayamos antes con la idea que realmente queremos desarrollar en este post. Aunque en esta ocasión pueda parecer una minucia, es evidente que después de la aparición de esta nueva isla, hay que modificar los mapas. Como la isla es pequeñita y solo mide 214 metros, el impacto en los mapas del planeta es nulo, y solo afectará a la cartografía de muchísimo detalle que haya de Pakistán. Para que nos hagamos una idea: si se trata de un mapa topográfico de detalle medio, como un 1:50.000 por ejemplo, el tamaño de la isla en el mapa no supera los 5 mm. Nada.

Isla

Aprovechamos esta noticia para dar un repaso a los grandes cambios de los mapas que se han producido a lo largo de la historia, así que vayámonos al principio de los tiempos. Pero antes, hay que hacer un pequeño pliego de descargo, para que queden claras dos cosas: la primera, que no pretendemos hacer una descripción exhaustiva de la historia de la cartografía. Para eso ya hay maravillosos manuales. Y la segunda, que la visión que vamos a abordar en el post es exclusivamente eurocéntrica, ignorando los avanzados conocimientos territoriales de nuestros colegas al otro lado del mundo, los chinos, o incluso la avanzada formación en cartografía marítima de algunos pueblos del pacífico.

Dicho esto, vamos a echar un vistazo al mapa más antiguo del mundo. No es que no se hubieran hecho mapas antes, que a buen seguro se hacía, sino que obviamente no han llegado a nosotros. El primer “mapa” del que tenemos constancia tiene unos 2600 años y procede de Babilonia (por donde las actuales Siria, Iraq y Turquía). Aunque los arqueólogos han identificado ríos y ciudades, retamos al lector de este post a que identifique algo en la siguiente imagen del mapa. Hecho en piedra, por cierto (se ve que a falta de papel, desconocido por entonces, apostaron por la durabilidad).

Babilonia map

No mucho después, Anaximandro elaboró un mapa, del que se suele decir que fue el “primer mapa del mundo”. Bueno, desde luego es el primer intento europeo de realizar un mapa de todos los territorios conocidos. Por desgracia, tanto este como algunas de las mejoras que se hicieron a partir de él,  se perdieron en la historia. Un ejemplo es el de   Hecateo de Mileto, del que sólo tenemos algunas interpretaciones de lo que debió ser el mapa, basado en descripciones. Un inciso sobre esto: ¿ y por qué no se hicieron copias, y sí descripciones? Los mapas eran un bien preciadísimo, un absoluto tesoro porque permitía trazar rutas, identificar distancias, en una época en la que no se sabía demasiado de los lugares más allá del horizonte. Un mapa era un regalo de reyes, por lo que en todo caso se enseñaba, pero de ahí a permitir que alguien hiciera una copia… Así que es lógico que hubiera descripciones pero no copias. Pero, ¿por qué se perdieron las pocas copias? Muchas se destruyeron y se perdieron por la mala calidad de los papiros de la época.  Aunque no debemos pasar por alto cierto asuntillo que tiene que ver con unos cristianos muy enfadados con una bibliotecaria en Alejandría, que de tal enfado que tenían, acabaron quemándolo todo, biblioteca y bibliotecaria incluidas (de hecho a la pobre Hipatia no solo la quemaron, sino que la despedazaron y exhibieron sus restos por toda la ciudad, pero eso daría para otro post).

Anaximandro map

Eratóstenes hizo otro maravilloso mapa, allá por el siglo III a.C., que sirvió de base para el conocimiento del territorio de los queridos amigos de Obélix, los romanos. Si echáis un vistazo al mapa, veréis que no solo la costas de Europa estaban muy bien trazadas, como en el de Anaximandro, sino que también aparecían territorios remotos como India o Sri Lanka, la práctica totalidad del río Nilo.

Erastótenes map

Los romanos mejoraron el mapa de Anaximandro en el siglo I d.C., con el mapa de Pomponio Mela, señor nacido nada más y nada menos que en Algeciras. Si no veis grandes diferencias entre el de Anaximandro y el de Pomponio Mela es porque todo lo que vemos son interpretaciones hechas siglos después por otros autores. Pero los romanos se decantaban por el mapa del algecireño Mela, así que algo bueno tendría, ¿no?

Pomponio Mela map

Hasta ahora, en cualquier caso, pensad que los mapas se han hecho de una manera absolutamente rudimentaria y artesanal: la observación directa desde el suelo (obviamente aviones y satélites estaban tan lejos como ir a la Luna para cualquiera de estos esforzados cartógrafos) SIN BRÚJULA, solo permitía realizar mapas por interpretación visual, y reconstrucción en el mapa de lo que se ha visto. Esto es MUY DIFÍCIL. Pensad, sobre todo los que vivís en zonas costeras, cómo cambia una bahía cuando se ve en la realidad (muy cerrada, muy curva) a cuando se ve en un mapa, por ejemplo. Por eso, es muy normal que en todos los mapas de esta época aparezcan desviaciones  importantes, que acaban en la sensación de observar territorios que se “enroscan sobre sí mismos”.

Sin embargo, en el siglo II d.C., el egipcio Ptolomeo (egipcio, pero de cultura griega), realiza una excepcional aportación a la cartografía: la inclusión de paralelos y meridianos en los mapas. Estrictamente, no es una invención de Ptolomeo, quien toma la idea de otros autores  como Marino de Tiro.  Marino de Tiro decidió colocar una línea que pasara por las “Islas Afortunadas” (está en discusión de si se trataba de Canarias o de Cabo Verde, teóricamente despobladas en esa época) y medir las distancias de oeste a este para realizar los mapas. Sin embargo, no nos ha quedado absolutamente ninguna obra suya, solamente las referencias de geógrafos como Ptolomeo.

¿Y cómo Ptolomeo era capaz de dibujar mapas con latitud y longitud, si la brújula no iba a inventarse en China hasta 700 años más tarde? Pues bien, utilizando un sistema llamado “cuadrante”, que describe en su obra “Almagesto”, primer instrumento utilizado por los navegantes que lograba obtener con precisión matemática aunque con un ligero error matemático, las coordenadas a partir de las estrellas. Mediante este instrumento, y la reconstrucción de las rutas interiores por los continentes, fue capaz de realizar una obra que al parecer tenía una gran precisión.

Como se puede observar en el mapa, Ptolomeo parecía ser consciente de que los límites del Atlántico iban mucho más allá de donde acaba el mapa, pero aun andaban sin saber demasiado de los límites reales de África y del Índico.

 mundo de Ptolomeo según Agathodemon

Aún faltaban muchos territorios por añadir a los mapas. Pero el paso fundamental para la cartografía de organizarla en torno a paralelos y meridianos ya estaba dado (aunque se olvidaría durante muchos siglos). Cómo se fueron añadiendo esos territorios es otra historia, apasionante, que os contaremos en el próximo post.

Share
Esta entrada fue publicada en Divulgación científica, Novedades. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>